Aceite de Krill versus omega-3 procedente de pescado

omega 3 procedente de krill

Aceite de pescado versus aceite de Krill
Últimamente estoy oyendo mucha gente hablar del aceite de Krill y sus propiedades. Permitidme que les explique la diferencia entre en aceite de Krill y el aceite de pescado.

Durante los últimos años el aceite de Krill se ha ido haciendo cada vez más popular y exitoso en el mercado de Omega-3. La razón principal de este éxito comercial se encuentra en la gran capacidad e inversión publicitaria en marketing de los  fabricantes de aceite de Krill. Además, se publicaron varios estudios que indicaban que el aceite de Krill era más beneficioso para la salud respecto al aceite de pescado. En concreto, estos estudios indicaban que el EPA y DHA de aceite de Krill tienen una mejor biodisponibilidad que los ácidos grasos omega-3 presentes en el aceite de pescado. Pero…¿estamos comparando realmente manzanas con manzanas? No. No te dejes engañar. Aquí tienes algunos hechos importantes para tu información:

Sobre la afirmación de varios estudios que indican que el omega-3 del aceite de Krill es más eficiente que el aceite de pescado, simplemente no es correcta. Hasta finales de 2012 existen 37.204 publicaciones científicas que demuestran los efectos positivos del omega-3, frente a sólo 43 publicaciones científicas que versan sobre el aceite de Krill, que además en su mayor parte han sido financiadas por las propias empresas de aceite de Krill.

Además, un estudio más detenido de estos estudios sobre aceite de Krill muestran deficiencias claras desde un punto de vista de la metodología científica empleada. Básicamente, todas las publicaciones de aceite de Krill mostraron efectos de salud superiores cuando se comparaban con aceite de pescado de calidad inferior, con una baja proporción (y por tanto dosis) de EPA y DHA. Las evidencias científicas de los últimos 20 años han demostrado claramente que es necesaria al menos una dosis de entre 1 gr. y 4 gr. de EPA y DHA al día para alcanzar efectos positivos para nuestra salud y bienestar. Esta alta dosificación sólo es posible alcanzarla utilizando un producto concentrado de omega-3, con independencia de su origen (ya sea aceite de pescado, algas, krill, calamares, etc) y sin importar su clasificacíon como “suplemento” o como “medicamento”. La investigación científica debería haber comparado los efectos de omega-3 procedente de aceite de Krill con omega-3 procedente de aceite de pescado de alta calidad, en cuyo caso los efectos de los aceites de Krill no habrían demostrado efectos significativamente distintos a los procedentes de otro tipo de fuentes.

 

¿Cuál es la diferencia principal entre el aceite de Krill y el aceite de pescado (concentrado)?

  • En primer lugar, el aceite de Krill solo contiene 7 a 12% omega-3. Incluso el suplemento de aceite de pescado de peor calidad supera fácilmente esa cantidad. Un aceite de pescado estándar contiene aproximadamente 30% Omega-3 y los concentrados de alta calidad como “Natural EPA”, “Natural DHA” de Puro Omega® (www.puroomega.com ), o el medicamento Omacor ®, contienen aproximadamente un 90% ácidos grasos Omega-3 y más.
  • La siguiente diferencia es que el aceite de Krill contiene una alta concentración de fosfolípidos (por ejempolo “lecitinas”). Estos compuestos de grasa sin duda también son importantes para nuestro cuerpo, especialmente para nuestro cerebro y para controlar la grasa/lipidos de la sangre. De hecho, muchos médicos creen que la mayoría de los efectos de salud provenientes del aceite de Krill se basa en su alto contenido de fosfolípidos y no en su irrelevante bajo contenido de Omega-3. Si esto fuera, la mejor alternativa para la salud, y también para nuestro bolsillo, sería recurrir a un  suplemento de soja basado en fosfolípidos (lecitina), que aporta al organismo una alta concentración de fosfolípidos  en comparación con el aceite de Krill, con un menor riesgo de alergias y a un precio sensiblemente inferior. Mejor y más barato, en resumen.
  • Riesgo potencial de alergia. En el caso de los suplementos de omega-3 procedentes de pescado, cuanto más alta es la proporción de EPA y DHA, menos riesgo hay de reacciones alérgicas. El aceite de Krill sin embargo puede desencadenar reacciones alérgicas muy graves, por la procedencia del aceite. Por ello, es necesario extremar la precaución, y preferiblemente evitar el consumo de este aceite.
  • Además, la mayoría de la gente no es consciente del hecho de que durante el proceso de pesca el Krill es preservado con sulfito de hidrógeno de sodio, utilizado como conservante. Este conservante químico se puede encontrar en el aceite de Krill y ha provocado ya una serie de sensibilidades de sulfito causando síntomas dermatológicos, pulmonares, gastrointestinales y cardiovasculares.
  • Por último, es bien sabido que el Krill puede acumular varias toxinas que, según el proceso de fabricación, se depositan en el aceite de Krill en primera instancia, para acabar en el organismo del consumidor.

Es todo lo que tengo que decir sobre este tema y hasta ahora. Piensa en ello y toma tu propia decisión; la siguiente tabla, la cual resume las diferencias importantes entre aceite de Krill, aceite de pescado y concentrados de omega-3 de Puro Omega:

Aceite de Krill Aceite de pescado BEPS® – PuroΩmega
Publicaciones científicas (Diciembre 2012) 43 Ø 37.000 N/A
Estudios clinicos (Dec. 2012) 2 Ø 1900 N/A
Reconocidos y aprobados por USDA No
Eficicacia y seguridad probada Sin datos disponibles
Posibilidad de concentración superior al 90% No
Contenido en EPA y DHA 7 – 12% 25 – 30% Niveles superiores al 90%
Aceite producido siguiendo estándares de buenas prácticas Sin datos disponibles Sin datos disponibles
Eficacia biológica probada en ensayos clínicos No No
Existencia en el mercado de productos similares aprobados como medicamentos No No

 

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