Prenatal y lactancia

Los beneficios del Omega-3 en la salud prenatal y lactancia son múltiples:

Si alguna vez hay un momento para concentrarse en la nutrición, es antes, durante y después del embarazo. Los Omega-3 juegan un papel importante en el desarrollo del cerebro y los ojos de un bebé en crecimiento, tanto durante el embarazo como en los primeros meses de vida. Además, un estudio reciente encontró que las mujeres que tomaban suplementos de Omega-3 durante el embarazo tenían un riesgo reducido de parto prematuro temprano (menos de 34 semanas), parto prematuro (entre 34-37 semanas) y bebés nacidos con bajo peso al nacer (menos de 5.5 libras).

Para las mamás que no pueden o eligen no amamantar, la mayoría de las fórmulas infantiles contienen DHA y ácido araquidónico (ARA), otro ácido graso poliinsaturado que apoya el desarrollo saludable del cerebro. En 2018, la Academia Estadounidense de Pediatría reconoció la importancia del DHA y ARA en los primeros 1000 días de vida de un bebé (desde la gestación hasta los 2 años).

Las mamás deben aumentar la cantidad de Omega-3 que obtienen durante el embarazo y la lactancia para apoyar tanto su propia salud como la de sus bebés.

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Referencias Bibliográficas:
Bisgaard, H. et al. (2016): N Engl J Med, 375 (26): 2530-2539.
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