Nuestra experta en Nutrición y Longevidad, Carolina Hernández, nos da algunos consejos y claves para mantener nuestro sistema inmunológico en las mejores condiciones

sistema inmunológico

Carolina Hernández

 

 

Carolina Hernandez, BCH.
Experta en medicina Antienvejecimiento y Coach nutricional
Visita su web en carolina-hernandez.com

Nos enfrentamos por primera vez en la historia de la humanidad  a “la propagación mundial de una nueva enfermedad”, según define la OMS la pandemia del Coronavirus, siendo retransmitida a través de los medios de comunicación y redes sociales desde el minuto cero, y con una sobreinformación que estimula nuestro sistema del “estrés” de manera continua.

A medida que crecen las preocupaciones sobre la pandemia, cómo prevenirlo, qué hacer si nos contagiamos…aumentan también las búsquedas de métodos, pociones mágicas, alimentos, cápsulas y elixires para reforzar nuestro sistema inmunológico.

La fuerza de nuestro sistema inmunológico está determinada en gran medida por factores no hereditarios, es decir, específicamente por nuestro estilo de vida: el estrés, el sueño, la dieta, el ejercicio, e incluso los gérmenes a los que estamos expuestos a lo largo de toda nuestra vida.

Lo cierto es que no existe ni una píldora mágica, ni un sofisticado brebaje medicinal ni tampoco un alimento específico que garantice el fortalecimiento de nuestro sistema inmunológico y nos proteja del nuevo coronavirus. Y la buena noticia es que sí existen formas reales de cuidarnos a nosotros mismos y darle a nuestro sistema inmunológico la mejor oportunidad de hacer un buen trabajo en caso de tener que defendernos de una enfermedad respiratoria o cualquier otra enfermedad infecciosa.

Para eso, toma nota de las recomendaciones que te doy:

Reduce el estrés

Esta nueva situación se ha sumado a nuestros altos niveles de estrés cotidianos. Existe innumerable evidencia científica que confirma que personas con altos niveles de estrés son más susceptibles al desarrollo de enfermedades respiratorias, patología cardiovascular, alteraciones del humor, depresión, incluso que requieren más tiempo para sanar heridas, que aquellas que han aprendido a gestionar sus niveles de estrés.

Meditar, respirar profundamente, hablar con amigos, o consultar a un psicológo o terapeuta, son algunas de las formas de ayudar a tu sistema inmunológico a mantenerse fuerte.

 

Mejora tus hábitos de descanso

Un sistema inmunológico saludable puede combatir las infecciones. Si duermes poco, mal, o alterando el ritmo natural, tu sistema inmunitario no funciona tan bien.

Concéntrate en mejores hábitos de sueño es una buena manera de fortalecer tu sistema inmunológico. El punto óptimo para dormir es de siete a ocho horas por noche, además de tener una rutina horaria tanto para acostarte como para despertarte.

 

Controla tus niveles de vitamina D

Aunque se continúa estudiando la relación entre la vitamina D y la salud inmunológica, existe evidencia que determinar los niveles de vitamina D -y tomar un suplemento de vitamina D- podría ayudar a tu cuerpo a combatir enfermedades respiratorias.

¿Por qué la vitamina D reduciría el riesgo a padecer estas enfermedades ? Nuestro cuerpo necesita una cantidad adecuada de vitamina D para producir proteínas antimicrobianas que son las responsables de atacar virus y bacterias.

 

Evita el consumo excesivo de alcohol

Numerosos estudios han encontrado una relación entre el consumo excesivo de alcohol y la función inmunológica. Personas que beben en exceso son más susceptibles a las enfermedades respiratorias y a padecer neumonía y requieren un tiempo mayor de recuperación para superar las infecciones. Por otro lado, el alcohol altera el número de microbios en el microbioma intestinal, una comunidad de microorganismos que afecta al sistema inmunológico, además puede dañar los pulmones, provocando alteraciones en la mucosa, cuya función es esencial para ayudar al cuerpo a reconocer los patógenos y luchar contra las infecciones.

 

Controla tus niveles de Omega 3

Mantener tus niveles de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en óptimas condiciones es fundamental a la hora de impactar beneficiosamente sobre la salud de tu cuerpo, de tu cerebro y de tu sistema inmunitario.

Combaten la depresión, nos ayudan a modular la ansiedad, mejoran el sueño, disminuyen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, y son esenciales para la salud de la piel y por ende de nuestras mucosas, como las respiratorias.

Por último no olvides que una dieta sana y equilibrada es esencial para el correcto funcionamiento de cada parte de nuestro organismo, incluyendo el mantenimiento de un potente sistema inmunológico. Nuestra dieta mediterránea es una excelente guía a la hora de diseñar nuestras comidas diarias.

Suma a tu día a día alimentos ricos en vitamina C, como cítricos, pimientos rojos, semillas de girasol y almendras, que además son fuentes de vitamina E, zanahorias fuentes de betacarotenos, precursores de la Vitamina A, nutriente que ayuda al sistema inmunológico a producir glóbulos blancos, nuestro primer ejército para combatir  las bacterias y los virus.

Ten a mano siempre para buenas meriendas las nueces de Brasil ricas en selenio, mineral que aumenta la inmunidad además de ser un potente antioxidante, cerezas ácidas secas, nueces comunes. Incluso si te apetece también puedes tomar zumo de granada, potenciador de la inmunidad a través de su actividad antimicrobiana y antiinflamatoria.

No olvides consumir a diario verduras verdes, crudas y cocidas a baja temperatura, ya que ofrecen cantidad de nutrientes antiinflamatorios, y compuestos bioactivos que liberan una señal química que optimiza la inmunidad en el intestino, donde tenemos del 70-80% de nuestras células inmunitarias.

  • Consume proteínas de alto valor biológico: huevos, pollo, carne y pescado de alta calidad o biológicos.
  • Cambia tu percepción de la situación…mira la realidad que te acerca a oportunidades nuevas.
  • No olvides de sonreír, cantar y escuchar música…piensa bien…
  • Cuidarse cada día es el mayor de los mimos.

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