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Nutrientes que necesitas para una buena Salud Capilar

Si algo hemos aprendido bien de nuestra salud capilar es que es compleja y polifacética, y precisamente por esta razón existen tantas especialistas y profesionales dedicadas su estudio y cuidado.

En este artículo queremos hablarte de un tema de candente actualidad, que no por ello pasa de moda, y que tanto preocupa a gran parte de la población: nos referimos a tu salud capilar.

Y sí, efectivamente decimos «salud capilar» y no “estética capilar”. Más allá de las modas y estilos, el estado de tu cabello es un buen indicador muchos aspectos de tu salud, y por esta razón conviene saber que se puede nutrir, reparar, fortalecer y estimular su crecimiento. ¿Quieres conocer cómo? Sigue leyendo, te desvelamos algunos nutrientes fundamentales que “te van a venir al pelo”.

Estrés y Efluvio Telogénico: Dos enemigos más de la salud capilar

Al margen de los antecedentes genéticos, seguramente hayas oído hablar de que el estrés te puede dejar calvo/a, y desde luego los dermatólogos bien saben que esto puede llegar a cumplirse. ¿Por qué sucede?

La respuesta la encontramos en un efecto conocido como “Efluvio Telogénico”. Pero ¿esto qué es? Bien, vayamos por partes.

En primer lugar, tenemos que ser conscientes de que nuestros cabellos tienen un ciclo vital definido, y en este tiempo pasan por diferentes etapas: (1) Fase de crecimiento o Anagénica, en la que el pelo experimenta un crecimiento lineal y las células del folículo piloso se dividen constantemente; (2) Fase de transición o Catagénica, las células del folículo piloso detienen su crecimiento y (3) Fase de caída o Telógenica. Existen muchos factores ambientales causantes de la transición hacia las fases catagénica y telogénica, tales como cambios de estación, inmunosupresión, y sobretodo, y relacionado con éste último el estrés. Tampoco todos nuestros cabellos están en la misma etapa, por lo que se estima que perdemos y recambiamos aproximadamente unos 100 cabellos diarios de media. Claro está, si el ritmo al que pierde el cabello es mayor de la velocidad a la que éste se regenera, podemos hablar de alopecia.

El cortisol es popularmente conocido como “la hormona del estrés”. Sus niveles aumentan de forma drástica en el estrés crónico, alteran los perfiles hormonales, deprimen el sistema inmunitario, causan inflamación de bajo grado, y claro está, tiene efectos patentes en la salud dermatológica. Los altos niveles de cortisol, que incluso pueden cuantificarse en los folículos pilosos de pacientes diagnosticados con estrés [1], provocan el arresto del crecimiento capilar. Esto hace que una proporción mayoritaria de folículos pilosos se acumulen en fase catagénica durante meses, y tras dos o tres meses transiten hacia la fase telegénica o de caída del cabello [2].

El Efluvio de Telógeno (ET) agudo es un tipo de alopecia que se caracteriza por una caída del cabello difuso, con una duración promedio de 6 meses y que se desencadena normalmente transcurridos 2 o 3 meses del estímulo desencadenante [3]. Este estímulo se corresponde con periodos de estrés agudo, estados febriles, déficits nutricionales, reacciones adversas medicamentosas o fuertes reacciones inflamatorias, tal y como sucede en muchos pacientes afectados de COVID-19 que han desarrollado una fuerte reacción inflamatoria sistémica: la famosa “tormenta de citoquinas” [3-6].

Recientemente se ha publicado el caso clínico de dos mujeres afectadas de ET propiciado por la infección de COVID-19 [7]. Uno de los síntomas post-covid más comunes en mujeres es precisamente el ET. En el mismo sentido, la Academia Española de Dermatología y Venereología recoge la evidencia clínica varios dermatólogos que reportan un aumento considerable de los problemas capilares en pacientes (sobre todo mujeres) afectados de Efluvio Telegénico como consecuencia de la COVID-19 [8]

Afortunadamente existen estudios que permiten ser optimistas en cuanto complejos nutritivos que revierten esta situación. En 2015 se publicó un estudio clínico realizado con 120 mujeres de entre 18 y 65 años afectadas de ET, concluyó que la suplementación combinada con Aceite de Pescado (rico en Omega-3) y aceite de semilla de grosella negra (rico en GLA), además de Vitamina E revertía la caída telogénica del cabello. El estudio se llevó a cabo durante 6 meses, en el que las mujeres recibieron 460 mg de Aceite de Pescado, 460 mg de aceite de grosella negra, 5 mg de Vitamina E y 30 mg de Vitamina C diariamente o placebo, encontrándose que este régimen de suplementación incrementa la densidad capilar y proporción de folículos pilosos en fase anagénica o de crecimiento [9].

 

Nutrientes que necesitas para una buena Salud Capilar

Resultados similares se han obtenido al testar una combinación de Omega-3, Omega-6 y oligonutrientes como el Zinc en un grupo de pacientes voluntarios afectados de alopecia. Tal y como nos cuenta el Dr. Andrea Belluzzi en su entrevista subtitulada que tenemos en nuestra academia online Omega-3 Academy [10], la administración de estos nutrientes incrementó de forma significativa la densidad capilar en personas con problemas capilares.

 

Hair Complex: Una Solución Completa para Problemas Capilares

Pero ¿por qué estos nutrientes revierten la alopecia por Efluvio Telegénico?

La respuesta no es única, y por ello el producto “Hair Complex” es un suplemento específicamente diseñado para reparar y reforzar la salud capilar. Su fórmula combina los ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico) con el Omega-6 GLA (Ácido Gamma-Linolénico), logrando una sinergia de efectos antiinflamatorios [11].

Dos perlas diarias de Hair Complex aportan 200 mg de EPA y 80 mg de DHA junto con 100 mg de GLA, en forma de triglicérido re-esterificado para lograr su máxima absorción y biodisponibilidad [12].

Los ácidos grasos EPA y DHA reportan beneficiosos efectos antiinflamatorios a nivel cutáneo y capilar [10], manteniendo la homeostasis en la respuesta inflamatoria y su resolución. Su acción se debe a la disminución de la expresión de genes pro-inflamatorios, y la capacidad de EPA para antagonizar el efecto inflamatorio de los eicosanoides derivados del ácido araquidónico [13]. Además DHA y EPA se metabolizan a nivel celular generando moléculas pro-resolutivas de la inflamación conocidas por sus siglas en inglés como “SPM” (Speciallized Pro-resolving Molecules). Estas moléculas conocidas como resolvinas, maresinas y protectinas, son capaces de cesar la respuesta inflamatoria en tejidos como pelo, piel y uñas, y ejecutar mecanismos de regeneración tisular encaminados a restablecer el daño ocasionado por la respuesta inflamatoria [14,15].

Además, EPA y DHA previenen el daño por estrés oxidativo, ya que su oxidación por radicales libres conduce a un incremento de la expresión de enzimas antioxidantes, que amortiguan el impacto del estrés oxidativo en las células epiteliales [16]. Este efecto a su vez se ve reforzado por la vitamina E en su forma de máxima biodisponibilidad (RRR-α-tocoferol), un antioxidante natural de las células epiteliales que potencia el efecto de los ácidos grasos poliinsaturados y previene su oxidación por radicales libres [17].

Por otra parte, EPA aumenta el flujo sanguíneo promoviendo la vasodilatación arterial [18], lo que en última instancia se traduce en un mejor flujo sanguíneo capilar que refuerza la nutrición del cabello.

A esta larga lista de efectos tenemos que añadir la capacidad que tienen los Omega-3 EPA y DHA para prevenir el incremento de los niveles de cortisol ante estresores mentales. La ingesta de Omega-3 disminuye la activación de la glándula adrenal responsable de la producción de cortisol, atenuando en gran medida la respuesta de estrés [19].

Por su parte, el GLA, procedente de aceite de borraja, tiene también un importante efecto anti-inflamatorio. Su transformación en DGLA (ácido dihomogamma-linolénico) por una elongasa endógena genera un sustrato precursor de prostaglandinas de la serie 1, moléculas anti-inflamatorias que al igual que los eicosanoides derivados del EPA, contribuyen a disminuir la inflamación cutánea [20,21].

Además, 2 perlas de Hair Complex incluyen 17 microgramos de Vitamina D3, un nutriente deficitario en nuestra dieta que es vital en nuestra salud dermatológica. Esta vitamina de carácter liposoluble forma una emulsión con los triglicéridos de los ácidos grasos poliinsaturados, logrando así una excelente biodisponibilidad. La Vitamina D3 modula los niveles de diferentes hormonas, contribuyendo a disminuir los niveles altos de cortisol, además de su capacidad para coordinar la respuesta inmune [22,23].

Salud Dermatológica y Alopecia Androgénica

No obstante, los beneficios del producto Hair Complex en salud capilar y dermatológica van mucho más allá. Además del efluvio telegénico, se han descrito otros tipos de alopecia motivados por distintos factores.

Un caso común lo encontramos en ciertos tipos de alopecia androgénica producidos por bajos niveles de Zinc en plasma. Un estudio clínico transversal llevado a cabo con 57 pacientes con alopecia androgénica y 57 individuos control, reveló una disminución significativa de los niveles de Zinc plasmáticos en individuos diagnosticados con alopecia androgénica [24].

El Zinc es un oligonutriente fundamental en nuestro organismo por ser cofactor de muchas enzimas. Entre otras, el Zinc es necesario para el funcionamiento de las enzimas desaturasas que participan en la síntesis de Omega-3 y Omega-6 de cadena larga (EPA, DHA y GLA entre otros). Su carencia impide la conversión del Omega-3 esencial Ácido Alfa-Linolénico (ALA) y Omega-6 esencial Ácido Linoleico (LA) por la enzima delta-6-desaturasa, causando esto niveles más bajos de EPA, DHA y GLA en nuestro organismo [25].

Pero esta no es la única causa de alopecia androgénica, y es que en mujeres afectadas del síndrome del ovario policístico (SOPC), la excesiva producción de andrógenos puede acarrear pérdida de cabello.

Así lo recoge un metaanálisis publicado en 2018, donde se evidencia la disminución de la densidad capilar en el cuero cabelludo de mujeres con SOPC, que cursa con un incremento de los niveles de dehidrotestosterona (DHT) e inflamación de bajo grado el los folículos pilosos [26]. En este contexto, el GLA es un potente inhibidor de la 5-α-reductasa, la enzima responsable de la conversión de testosterona en DHT en los folículos pilosos, que representa una de las principales causas de alopecia androgénica [27, 28].

Hair Complex: Una Fórmula Integral para Prevenir Enfermedades Inflamatorias Cutáneas

Llegados a este punto, y jugar por el nombre del producto, “Hair Complex”, pudiera pensarse que se tratase de un producto única- y específicamente diseñado para el fortalecimiento del cabello y salud capilar, pero nada más lejos de la realidad.

Hair Complex es una solución integral para el cuidado de la piel, que minimiza los procesos inflamatorios y previene enfermedades inflamatorias cutáneas. La ingesta regular de ácidos grasos Omega-3 y Omega-6, Vitamina D3 y Zinc ha demostrado científicamente ser una combinación eficaz para modular el funcionamiento óptimo del sistema inmunitario [29, 30]. Esta homeostasis inmunitaria se pone claramente de manifiesto a nivel dermatológico, máxime si tenemos en cuenta que son los tejidos epiteliales como la piel, pelo, uñas y mucosas los que actúan como barrera mecánica entre nuestro organismo y los antígenos y patógenos externos.

Los estudios científicos muestran que la ingesta de EPA y DHA son eficaces para el tratamiento de enfermedades inflamatorias cutáneas como dermatitis atópica, eczema o psoriasis [31]. Un estudio clínico  reciente pone de manifiesto que la suplementación con EPA y DHA disminuye la sintomatología en pacientes con dermatitis atópica en paralelo a un incremento de SPM en plasma [32].

En resumen…

Podemos concluir que el cuidado de nuestra piel, pelo y uñas pasa por aportar la cantidad suficiente de nutrientes necesarios para su crecimiento y regeneración. La combinación de ácidos grasos Omega-3 y Omega-6, Zinc y Vitaminas E y D3 frenan la inflamación, palian el estrés oxidativo al que están sometidos al ser tejidos en contacto directo con el exterior, y mantienen una homeostasis hormonal que garantiza su salud.

 

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